Como último paso de la rutina nocturna, aplicar una cantidad adecuada sobre el rostro y cuello mediante el aplicador integrado, deslizando con movimientos ascendentes suaves a lo largo del contorno facial, la mandíbula y el cuello. Introducir de forma gradual: comenzar 2 a 3 noches por semana y aumentar según la tolerancia de la piel. Usar protector solar durante el día.